El empleado sénior, un valor para la empresa

13/05/2019

Mientras se sigue debatiendo en torno a cuál es la edad más adecuada para jubilarse, debate surgido a raíz del progresivo envejecimiento de la población, en la que cada vez nace un número menor de personas, lo que parece claro es que en las empresas conviven cada vez más empleados de más generaciones distintas.

El 41,9% de la población activa actual lo conforman personas mayores de 55 años, una realidad que debe gestionarse de manera adecuada para extraer el máximo beneficio posible. Los empleados sénior, como suele denominarse al colectivo de empleados mayores de 45 años, aportan la sabiduría y la experiencia que confiere la edad, y la capacidad analítica y de raciocinio, unas características que priman la calidad de las soluciones que tienen mucho que aportar al equipo y a la consecución de objetivos global.

empleado séniorEstabilidad y compromiso, valores del empleado sénior

Una trayectoria dilatada en el tiempo, en una o en varias compañías, habrá hecho que el empleado sénior se haya cruzado con centenares de personas, ya sean compañeros de trabajo, clientes o proveedores, con lo que su red de contactos es bastante amplia. Su conocimiento acerca del mercado y la competencia también será muy interesante. La estabilidad que busca este tipo de perfiles es asimismo un valor al alza, más teniendo en cuenta las altas tasas de rotación que aglutinan los perfiles júnior, que suelen cambiar de empresa más a menudo. El grado de autoexigencia fruto de las ganas de permanecer en la empresa también harán del empleado sénior uno más comprometido y responsable.

Otras de las ventajas que desde Infojobs otorgan a los empleados sénior son:

En agosto de 2018 era LinkedIn el que se refería a la diversidad como uno de los asuntos candentes en el seno de las organizaciones. La diversidad era un tema prioritario para un 51% de las empresas encuestadas en uno de sus estudios. Las que apostaban por este fenómeno contaban, según el estudio, con equipos más productivos, innovadores y comprometidos. Para el 48% de las encuestadas, el tipo de diversidad que más incidía en la materialización de las metas empresariales era la generacional.

Generadores de confianza

La madurez, la estabilidad emocional y las relaciones a largo plazo que se le presuponen a los empleados mayores de 45 años se complementan de otros rasgos que ya ponía de relieve el estudio “Attitudes of the over 50s to fuller working lives”, elaborado en 2015 por YouGov PLC a petición del Departamento de Trabajo y Pensiones británico.

Más del 76% de los encuestados afirmaron que la experiencia de estos empleados era el mayor beneficio de tenerlos en la empresa. Un 65% dijeron tener confianza en ellos y un 54% valoraron muy positivamente la labor de mentoring que llevaban a cabo para los nuevos empleados. Para un 21% de los encuestados los empleados sénior eran más productivos que los más jóvenes – el 68% dijo que eran igual de productivos-. Y todavía hay más, ya que un 53% dijo confiar más en ellos que en los empleados más jóvenes y casi un tercio expresó que con ellos el trato era más fácil. Por último, solo el 3% de los encuestados afirmó que contar con empleados mayores de 50 años no reportaba ningún beneficio.

El colectivo de personas mayores de 55 años ha crecido un 19,8% en la última década, con lo que adaptar las políticas de la empresa y la propuesta de valor como empleador a este grupo de empleados es una prioridad hoy en día si se quiere contar con una plantilla comprometida y fiel, además de diversa.