El directivo del bienestar, el Happiness Manager y otras formas de liderazgo

En los últimos años, los empleados se han convertido en el activo más preciado de las empresas. Tanto, que muchas de ellas ha desarrollado planes de retribución, conciliación y desarrollo orientados exclusivamente a su bienestar y calidad de vida en el trabajo. Un empleado feliz es claramente un empleado comprometido, orgulloso de pertenecer a la compañía y más productivo; un aspecto que cabe explotar ya no solo para atraer al mejor talento, sino también para fidelizarlo.

Conscientes del potencial que tienen estas estrategias en el seno de las organizaciones, han surgido varias posiciones como son el directivo del bienestar o el Happiness Manager. Este perfil se ha instalado en numerosas empresas –sobre todo multinacionales- de sectores muy diversos. En nuestro país, algunas como Banco Santander y Telefónica ya han incorporado otro cargo similar, el de Chief Wellbeing Officer.

¿Cuáles son las funciones del directivo del bienestar?

Happiness Manager y otras formas de liderazgoA grandes rasgos, el manager encargado de la felicidad, la satisfacción o el bienestar de sus empleados. Se encarga de dotarles de experiencias significativas que cuiden de ellos en su dimensión profesional, pero también en la humana. Eso significa crear un entorno motivador, bien concebido a nivel organizativo (espacios que transmitan paz y serenidad donde trabajar, reunirse o desconectar) y que cuente desde con un comedor a una sala de descanso, pasando por una sala de juegos o un gimnasio.

En esta propuesta de valor también se incluirían los torneos deportivos corporativos, las revisiones médicas y los talleres y conferencias sobre nutrición, técnicas de relajación o hábitos saludables, entre otros. Se trata de hacer el día a día del empleado más fácil, agradable y por ende productivo. Si estos sienten que la empresa les valora y cuida de ellos, el sentimiento se vuelve recíproco y el retorno en forma de aportaciones más innovadoras, creativas y competitivas está garantizado.

Como resultado de todo lo expuesto anteriormente, otro elemento que se verá mejorado será el ambiente laboral. Si directivos y empleados reman a favor de la salud y bienestar del prójimo, la relación entre unos y otros dará como fruto un ambiente donde la tensión y la competencia darán lugar a la colaboración, la transparencia y la confianza mutua. Es clave asimismo que en este nuevo escenario los directivos atiendan las peticiones e intereses de sus subordinados; así como las ideas de mejora de los planes de salud y bienestar implementados hasta la fecha y cualquier otra proposición que surja por su parte. La escucha activa se convierte así en un elemento fundamental.

Felicidad y buen humor en la organización 

Entre los retos directivos que Gonzalo Martínez de Miguel, director general de Infova, enumeraba de cara a 2019, figuran el fomento de la felicidad laboral, algo que pasa por encontrar el equilibrio entre el bienestar mental y el entorno laboral, y el fomento del buen humor, algo que incrementa el optimismo, compromiso, creatividad y felicidad de los empleados, impactando a su vez en su rendimiento. Algo así defienden también Steven MacGregor y Rory Simpson, autores del libro “Chief Wellbeing Officer”, quienes opinan que “solo avanzarán como empresa aquellas que sean capaces de preocuparse por el bienestar, la salud y la felicidad de las personas que forman parte de ella”.


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