Comunicación asertiva, clave para tus logros profesionales

La comunicación es el ingrediente estrella a la hora de establecer relaciones exitosas. Si esta comunicación es clara, respetuosa y empática, principios de la comunicación asertiva, tendremos gran parte del camino recorrido, más si cabe en entornos de trabajo globales, diversos y colaborativos, donde el trabajo en equipo es fundamental.

En la comunicación asertiva es tan importante transmitir un mensaje de forma adecuada como escuchar a nuestro interlocutor. No en vano, sus aportaciones pueden enriquecer el debate o proyecto que se esté llevando a cabo. También habrá que prestar atención a la postura corporal y a la comunicación no verbal (gestos, tono de voz, mirada, etc.), ya que estas pueden bien reforzar el mensaje o bien todo lo contrario y desdibujarlo. La inteligencia emocional del emisor y del receptor también será fundamental para llegar a un entendimiento entre las partes.

comunicación asertivaComunicación asertiva = Enriquecimiento mutuo

La sinceridad es otro pilar de la comunicación asertiva. Esto implica ser honestos y no querer imponer el criterio de uno a los demás ni, peor todavía, faltarles al respecto, hacer reproches o entrar en conflictos. Del mismo modo, debemos evitar una actitud sumisa o pasiva. En cualquier caso, lo más beneficioso para los implicados –y para la marcha de la empresa- será crear un clima de confianza donde todos se sientan cómodos a la hora de exponer su punto de vista ante los demás, de manera que se enriquezca la toma de decisiones.

En este contexto de confianza, deben abundar expresiones como “gracias”, “por favor” o “lo siento”, así como atrevernos a expresar ante los demás cómo nos sentimos frente a sus comentarios o acciones. Por ejemplo, si una persona llega sistemáticamente tarde a las reuniones, podemos empezar diciéndole que “no buscamos que se sienta atacado, pero debemos decirle que su falta de puntualidad nos hace entrever que no respeta ni nuestro tiempo ni nuestro trabajo, algo que nos duele y a todas luces contraproducente para poder colaborar juntos”. También podemos instar a esa persona “a proponer franjas horarias en las que prevea no estar tan ocupado y, sobre todo, avisar con antelación en caso de tener que cancelar o retrasar la cita”. Se trata de ejemplos aleatorios de cómo tratar temas delicados y proponer ideas de mejora desde el respeto y buscando siempre el bien común.

Saber decir que no

Si somos capaces de crear un clima de confianza que nos permita expresarnos desde el respeto y la empatía, nuestras relaciones interpersonales se verán beneficiadas. Y no solo eso, ya que cada empleado se reafirmará como sujeto con ideas propias que no debe temer exponer ante compañeros, superiores o subordinados. De la misma manera que nos sirve para decir lo que pensamos o para rebatir una idea con la que no nos identifiquemos, la comunicación asertiva también nos será útil para decir que no cuando sea necesario, algo que a algunos les cuesta y mucho.

En el ámbito laboral, la comunicación asertiva también puede ayudarnos a…

  • Comunicar nuestras ideas, preocupaciones y deseos
  • Tener más claridad sobre lo que nos espera en el futuro
  • Tomar el control de nuestra carga de trabajo
  • Ganarnos el respeto de los demás
  • Mantener nuestras necesidades y deseos satisfechos
  • Pedir lo que necesitamos

Demostrar que seguimos el hilo de la conversación, incluyendo alguna expresión como “mmm… sí” o “te entiendo” a lo largo del discurso del interlocutor, repitiendo alguna idea clave que haya expresado, pidiendo alguna aclaración o incluyendo preguntas abiertas que inviten a proseguir la conversación también serán estrategias de utilidad para llevar una comunicación asertiva. Una forma de reafirmarnos a nosotros mismos que también redundará en beneficios tangibles para el conjunto de la organización. ¿A qué esperas para ponerla en práctica?